Artículos · La Biblia del Concejal de Fiestas
Rider técnico: qué es y qué tiene que comprobar el ayuntamiento antes del concierto
El rider técnico es el documento en el que un artista o una orquesta detalla lo que necesita para actuar: escenario, sonido, iluminación, potencia eléctrica, camerinos, horarios de montaje y prueba de sonido. Es la letra pequeña del contrato, y la que más problemas evita o provoca. Si el ayuntamiento lo lee con tiempo, la noche funciona; si lo descubre la tarde del concierto, empiezan las llamadas de urgencia.
Las partes de un rider técnico
Escenario
Medidas mínimas (ancho, fondo y alto), carga que debe soportar, techo o cubierta, escaleras de acceso, tarimas para batería o teclados y, cada vez más, la documentación del montaje.
Sonido
- Lista de canales (input list): cada micrófono e instrumento que hay que conectar.
- Equipo de sala (PA): la potencia del sonido para el público según el espacio.
- Monitores: el sonido que oyen los músicos en el escenario.
- Mesa de sonido y técnico, y si el artista trae el suyo.
Iluminación
Desde unos focos básicos hasta un diseño completo con su técnico. Hay que saber si lo trae el artista o lo pone el ayuntamiento.
Electricidad
Potencia necesaria y tipo de toma. Es uno de los puntos que más fallan en plazas y recintos al aire libre, y a veces obliga a alquilar un generador.
Backline
Instrumentos y amplificadores que el artista pide que estén ya en el escenario: batería, amplificadores de guitarra y bajo, teclados.
Logística y hospitalidad
Camerinos, agua, comidas, aparcamiento para furgonetas o camiones, horarios de carga y descarga, y personal de ayuda para montar.
Qué comprobar antes de firmar
- Quién pone qué. Que quede escrito qué aporta el artista y qué el ayuntamiento.
- Que cabe. Que el escenario disponible cumple las medidas y que hay sitio para los vehículos.
- Que hay potencia. Que la acometida o el generador dan lo que pide el rider, con margen.
- Los horarios. Montaje, prueba de sonido y actuación, sin pisar otros actos del programa.
- La documentación del escenario y de las estructuras, si las monta un tercero.
- Las alternativas. Si algo no se puede cumplir, se negocia antes, por escrito. El día del concierto no es momento de discutir el rider.
Errores habituales
- Recibir el rider y no reenviarlo a la empresa de sonido o al técnico municipal.
- Asumir que «la orquesta lo trae todo» sin comprobarlo.
- Olvidar la potencia eléctrica hasta que salta el diferencial a mitad de la noche.
- No prever dónde aparcan los camiones en un casco antiguo.
Leer el rider es programar
El rider no es papeleo técnico: es la forma de saber, antes de firmar, si una actuación cabe en tu pueblo, en tu plaza y en tu presupuesto.
Esa es una de las preguntas que abre La Biblia del Concejal de Fiestas: qué hay que comprobar en un escenario antes de que se suba nadie. El libro incluye fichas de eventos y un glosario para entender este vocabulario sin ser técnico de sonido.