Los que miran
Voyeurismo, exhibicionismo y el placer de ser observado
Toda la vida nos enseñaron a no mirar. Y a que no nos vieran.
Vivimos rodeados de cámaras, escaparates y perfiles que se muestran a todas horas. Sin embargo, el deseo de mirar y el de ser mirado sigue pareciendo sospechoso. Este ensayo recorre ese doble impulso, desde la cerradura de siempre hasta la pantalla de hoy, y separa lo que pertenece al juego consentido de lo que invade a quien no ha dado permiso.
Habla de parejas que se exhiben, de quienes solo quieren observar y de una sociedad que castiga la mirada mientras convierte la exposición en moneda de cambio.
- ¿Por qué nos excita tanto lo que no deberíamos estar viendo?
- ¿Dónde termina el juego y empieza la invasión?
- ¿Cuánto de lo que publicamos busca, en el fondo, ser deseado?
Porque toda mirada dice algo del que mira.
Próximamente a la venta
Dante Soler es un observador inquieto de lo que casi nunca se cuenta. Le interesan las zonas de la intimidad que se viven en silencio y se juzgan en voz alta, y se acerca a ellas como investigador: lee memorias y estudios, rastrea foros y reportajes, escucha a quienes las viven y contrasta lo que dicen la historia, la psicología y la calle. En la colección La distancia íntima explora las formas contemporáneas de la intimidad: el anonimato, la mirada, el poder, la infidelidad, el dinero, la edad o la inteligencia artificial. Lo hace sin morbo y sin sermones, con una convicción que recorre todos sus libros: entender no es aprobar ni condenar, sino dejar de mirar con miedo lo que forma parte de la experiencia humana.




